jueves, 20 de octubre de 2016

EL DÍA DE LOS DIFUNTOS VOY A CELEBRAR




El otoño parece uno de los mejores momentos para pensar en la muerte. La naturaleza enferma y fallece con la caída de las hojas. Los días se acortan y las noches se alargan, cada vez más frías y silenciosas. Quizá por todo esto sea una época propicia para meditar sobre el concepto de morir y de recuerdo a los seres queridos que ya no caminan con nosotros.
La muerte nunca ha parecido adecuada para una conversación civilizada y la necesidad de honrar a los que ya no están siempre ha convivido con el ser humano. En el antiguo Egipto, una civilización con todo un culto al Más Allá, se rendía homenaje a los difuntos celebrando la resurrección del dios Osiris. En Grecia, Plutarco hablaba de una creencia general de que en cierta noche del año, relacionada con la caída de las hojas, los espíritus regresaban a los hogares y se les debía preparar una recepción con alimentos, tras iluminarles el camino hacia el domicilio con linternas.


La llamada festividad de los difuntos o Día de Todos los Santos es una tradición celta. Hasta el siglo IX la Iglesia se limitaba a celebrar en primavera festejos a la Virgen, los apóstoles, los mártires y los caídos. Sería en el 835 cuando el Papa Gregorio IV trasladase la festividad a noviembre y la generalizara para todo el orbe cristiano, aunque fue el emperador Ludovico Pío (814-840) quien decidió congregar todas las fiestas de recuerdo en un solo día, honrándolas con religioso culto.
En nuestros días, los festejos se reducen a la visita de familiares a cementerios para depositar junto a las tumbas una ofrenda floral. Además, la gastronomía permite disfrutar de los llamados Huesos de Santo, un dulce de mazapán con crema, y de las llamadas puches, gachas de harina mezcladas con chocolate.
España es un país rico en cultura, y en diferentes partes del territorio se tienen varias maneras tradiciones para honrar a los que ya no están. En Murcia existe la figura de los auroros de la huerta, que acuden a cantar al cementerio para honrar a sus familiares fallecidos. En Euskadi se iluminan los sepulcros durante una misa mayor con las llamadas argizaiolak, unas velas enroscadas en una pieza de madera. En Trasmoz (Zaragoza) se ilumina el camino al cementerio con linternas fabricadas con calabazas y se cantan ovaciones a las ánimas mientras tiene lugar una procesión encabezada por la bruja del año. En el interior de Galicia y en el limítrofe Bierzo, tienen lugar reuniones para asar las castañas en hogueras que permanecen encendidas toda la noche. Estas celebraciones son comunes también por las serranías salmantinas, canarias y malagueñas (donde la llaman tostoná y se dice que se salva un alma por cada castaña comida). Para tales celebraciones, de acuerdo con un ancestral derecho comunitario, las castañas se pueden recoger libremente en cualquier finca. En 2005, se produjo un curioso mestizaje cultural en Maro (Málaga), donde una asociación juvenil representó una procesión de ánimas, en una recuperada fiesta de la castaña y el boniato, que se reparten asados.


En tiempos, no se concebía en España una fiesta de Todos los Santos sin una representación de Don Juan Tenorio, el sevillano que desafiaba a la muerte en toda ciudad o villa que se preciara. Actualmente, en numerosas ciudades y pueblos españoles comienza a ser común que los niños y niñas se disfracen y recorran las casas pidiendo golosinas.


Los inmigrantes irlandeses que llegaban a Estados Unidos trajeron consigo su llamada All Hallow Even. Esta festividad recuerda la figura de Jack-O'- Lantern, un hombre al que no se le permitió ni la entrada al cielo ni al infierno y que vaga por el mundo con una linterna vegetal. Para ahuyentarle, la tradición recomendaba poner en las casas linternas fabricadas con frutas u hortalizas, especialmente calabazas. Esta tradición fue todo un éxito en América gracias a los grandes beneficios que aportaban las ventas de dulces y disfraces y pronto se trasladaría al mundo globalizado a través de películas y series de televisión. A día de hoy Halloween se ha transformado en una fiesta donde las tradiciones quedan en un segundo plano y los disfraces, las golosinas y las calabazas sonrientes son protagonistas de una noche donde los espíritus se mezclan con los vivos.
El Mundo, 30 de octubre de 2015


MICHAEL JACKSON, “THRILLER”
Thriller es un vídeo musical creado para promocionar la canción del mismo nombre (Thriller) del artista estadounidense Michael Jackson. El vídeo fue dirigido por John Landis y se estrenó el 2 de diciembre de 1983.
La primera escena se ambienta en las películas de serie B de los años 50. Michael y su pareja (Ola Ray) viajan en un coche y se quedan sin gasolina, de noche y en una zona boscosa. Caminan por el bosque, y Michael comienza a cortejar a la chica. Ella le acepta como novio y él le regala un anillo. De repente aparece la luna llena y Michael comienza a sufrir convulsiones y se transforma en un hombre lobo. Su novia grita y huye despavorida, pero el hombre lobo la alcanza, la acorrala, y se abalanza sobre ella con sus garras.
La escena se corta en ese instante, y la misma pareja aparece en un cine actual, rodeados de un asustado público, viendo una película de nombre Thriller. Toda la historia anterior sería propia de la película que se está proyectando. Michael sonríe pero su novia, muy asustada, le dice que quiere irse. Michael se acerca hasta ella, exclamando "¡Es sólo una película! (It's just a movie!)". Michael y su novia salen a la calle sobre la que cae la niebla, y él le empieza a cantar los primeros versos de la canción ("es cerca de medianoche y algo maléfico está acechando en la oscuridad"), haciendo muecas cómicas que hacen reír a la chica. Continúan andando y pasan por un cementerio donde los cadáveres de repente empiezan a salir de sus tumbas. Michael y su novia son rodeados por los zombis, y de pronto, Michael también se convierte en unzombie. Michael y los zombies comienzan a bailar ante su asustada novia que empieza a correr intentando huir.
La joven es perseguida hasta una casa abandonada, donde los zombis y Michael la cercan rompiendo lo que encuentran a su paso. Justo antes de ser atrapada, ella se despierta y se da cuenta de que todo era un sueño. Michael le pregunta "¿Cuál es el problema? (What is the problem?)" y se ofrece a llevarla a casa. El vídeo finaliza con Michael volviéndose hacia la cámara: se ríe y deja ver sus ojos diabólicos mientras suenan las carcajadas de Vincent Price.

Fuente: Wikipedia

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José Tomás